Secuencia

Cuando damos talleres de Visual Thinking, comprobamos cómo una de las mayores barreras es lograr representar visualmente acciones. A esto es a lo que llamamos “secuencia”, y la mejor forma de visualizar una secuencia es el cómic. Como nos enseña Scott McCloud, el cómic es el “arte secuencial”.

 

Veamos un buen ejemplo de secuencia realizada por Calpurnio para su conocida serie “El bueno de Cuttlas”:

 

Cuttlas Visual Thinking

 

A veces, contar cosas con imágenes necesita obligatoriamente de una sucesión de viñetas. Es imposible contar la historia anterior en un solo plano, por lo que la representación secuencial suele ser la forma más sencilla de contar algo, una experiencia de un cliente o, en el caso de Cuttlas, la constatación definitiva de que los conspineuróticos no estaban locos 😉

 

Pero no todo el mundo conoce las reglas de la representación secuencial, no nos hemos parado suficientemente a pensar en sus reglas de funcionamiento, no al menos en ambientes corporativos. Cuando estamos trabajando con organizaciones normalmente utilizamos la secuencia para potenciar la empatía: qué siente tu personaje (tu usuario, tu paciente, tu empleado, etc.). ¿Qué mejor inspiración que Tintín? Como nos dijo en una ocasión Max, “Hergé es la matemática de la narrativa”:

 

Tintin Visual Thinking

 

Aquí podemos ver una secuencia aparentemente bien resuelta. Tintín se encuentra su apartamento desordenado, observa cómo Milú olfatea algo debajo de la cómoda y encuentra un misterioso papel.

 

Estas viñetas corresponden al conocido álbum “El secreto del Unicornio”, pero en su versión original la página dibujada por Hergé tiene el doble de viñetas que la anterior:

 

Tintin Visual Thinking 2

 

Ambas versiones cuentan la misma historia, ¿no? Tanto la primera (la versión recortada) como la segunda (la versión original) nos ponen ante la misma situación, por lo tanto, ¿qué añade la auténtica? La respuesta es “empatía”. En la versión definitiva se nota mejor el paso del tiempo y los pequeños detalles nos permiten sentir lo que siente el personaje: el golpe en la cabeza, demorar el momento del descubrimiento … todo ello nos revela de forma más precisa el estado de ánimo de Tintín.

 

Para eso es para lo que utilizamos la secuencia, para entender qué está ocurriendo con personas concretas. En reuniones de grupo, trabajando con responsables de producto o de RRHH, es sorprendente lo diferente que cada uno de ellos cuenta la “historia de su personaje”. Por ese motivo, para que todos estén alineados, es para lo que utilizamos la secuencia, para entender mejor la situación de partida y buscar soluciones.

 

Un último ejemplo, en este caso una excelente novela gráfica de David Cantolla (creador de Pocoyó) y nuestro amigo Juan Díaz-Faes: “Éxito para Perdedores”. Fijaos qué gran dominio de la escena. El paso del tiempo se mastica y, gracias a esos “micromomentos”, entendemos qué se puede sentir cuando no tienes un solo euro:

 

Visual Thinking Secuencia 1

Visual Thinking Secuencia 2

Genial, ¿no os parece?

 

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